Extracto de la conferencia magistral presentada en Guatemala durante el V Foro Regional Esquipulas

 

Por Fundación Esquipulas

Frente al desangre de Centroamérica, considerábamos la paz solamente como ausencia de guerra, pero en el siglo XXI la paz debe ser sobre todo presencia de justicia, de equidad y de desarrollo. Paz sin justicia es sencillamente pacificación; la insulta opulencia de unos pocos en América Latina, al lado de más intolerable pobreza, son también balas cotidianas en contra de la dignidad humana.

La pobreza no es fruto de escasez de recursos o factores naturales, sino consecuencias de sistemas injustos y excluyentes que se va a resolver reformando las estructuras injustas que han acompañado a nuestros países durante en siglos. Esto se va a resolver por medio de proceso políticos que transformen esas estructuras tan injustas para volverlas estructuras incluyentes, para el bien común, para todas y todos.

El desarrollo es básicamente en problema político. El punto de partida es quien manda en una sociedad: ¿las elites o las grandes mayorías?, ¿el capital o los seres humanos?, ¿el mercado o la sociedad?

Las instituciones, políticas y programas de un país, dependen de quien maneja el poder, y américa latina ha estado históricamente dominada por elites que excluyeron de los beneficios del progreso a las grandes mayorías.

 

 

Conferencia Internacional:

“El Desarrollo como Proceso Político”

Por Rafael Correa, Presidente de Ecuador

CRECIMIENTO Y REDUCCION DE LA POBREZA

Más que el promedio latinoamericano. Mientras que la región creció al 3.4%, ecuador logro un crecimiento promedio del 4.3%, un aun en medio de la crisis de 2009 que conjunto a toda américa latina a decrecer en 2 puntos porcentuales y todo esto sin tener moneda nacional.

Como consecuencia del crecimiento económico y disminución de la desigualdad, también somos uno de los tres países latinoamericanos que más producen pobreza. En el periodo 2006-2013, la pobreza ha caído de 27.6% q 25.6%, y la extrema pobreza por primera vez en la historio se ubica en menos de dos dígitos, al haber descendido de 16.9% a 8.6%. Pero, todavía estamos muy lejos de lo que exigen nuestras convicciones.

Como ustedes saben, lo importante no solo es crecer ya que también puede haber un crecimiento empobrecedor. Entonces, muy atentos, que la tasa de crecimiento puede ser un indicador vacío de contenido. El crecimiento general por el gobierno del ecuador ha sido un crecimiento pro pobres pro equidad y pro empleo.

En la etapa de desarrollo en la que se encuentra ecuador y la mayoría de países latinoamericanos, el mejor indicador de la bondad de las políticas económicas no es la tasa de crecimiento, no es el riesgo de país, sino la disminución de pobreza, y especialmente, de la pobreza extrema.

FLEXIBILIDAD LABORAL Y EMPLEO

Ecuador también es una de las economías latinoamericanas con más baja tasa de desempleo, 4.15% para finales de 2013. Pero lo interesante aquí es que logramos esa bajísima tasa de desempleo, destrozo la economía ortodoxa, que nos decía que para generar empleo hay que reducir salarios reales, tener “flexibilidad laboral”, poder despedir trabajadores, no tener derecho como seguridad social, etcétera. Y hemos hecho todo lo contrario: en lugar de reducir salario sacrificar derechos laborales para supuestamente generar empleo, los hemos incrementado, y en estos momentos tenemos los salarios reales más altos de la región andina y hemos terminado con mecanismos de explotación como la “tercerización laboral”, que permita a una empresa contratar a través de una tercera persona a sus trabajadores, y así eludir cualquier responsabilidad patronal.

Si algo hemos aprendido en ecuador, el sector privado, el sector público, trabajadores, empresarios, es que haciendo vivir mejor a los demás, todos vivimos mejor.

El dilema de elegir entre explotar laboral y desempleo, debido a la terrible distribución primaria del ingreso entre trabajo y capital, en ecuador lo resolvimos con medidas creativas e inéditas, introdujimos otra categoría: el salario digno—definido como aquel que permite a una familia salir de la pobreza con su ingreso familiar, se puede pagar el salario mínimo para evitar un mal mayor; es decir, el desempleo, pero con la nueva legislación. Ninguna empresa puede declarar utilidades si no paga el salario digno hasta al último de sus trabajadores.

Pese a que algunos pronósticos el fin de nuestro sector productivo, los efectos de esta medida han sido asombrosos y han superado nuestras expectativas, y ya este año, sin trauma alguno, El salario mínimo igualo al salario digno. Para nosotros el trabajo humano tiene supremacía sobre el capital. Se ha dicho que me inspiro en la doctrina social de la iglesia. Si, gran parte de mi pensamiento proviene de ahí; y una de las encíclicas más bellas de Juan Pablo ll “laborem exercens” dice: “el ser humano no es un factor más de producción, es el fin mismo de la producción”.

El ser humano debe tener supremacía sobre el capital, pero, a diferencia del socialismo tradicional que propiedad privada, para evitar esta explotación, utilizamos instrumentos modernos, y algunos inéditos, para eliminar las tensiones entre capital y trabajo.

La forma más digna y sostenible de enfrentar el problema de la pobreza es la generación de trabajo de calidad, con buenos salarios y seguridad social, cuya cobertura se ha duplicado en ecuador, pasando el 26% a 43% de la población económicamente activa.

 INVERSIÓN PÚBLICA

Nuestro compromiso es con las grandes mayorías, con el ser humano. Al inicio de nuestro gobierno, logramos recomprar gran parte de la deuda externa a valor de mercado, con lo cual el servicio de la deuda externa se redujo del 24% del presupuesto del estado en el 2006 al 5.3% en el 2013.

También renegociamos los contratos petroleros, que eran llamados “de participación”. Ahora tenemos contratos de “presentación de servicios”, con lo cual el estado ecuatoriano paga una tarifa fija por barril a la empresa petrolera, en función de una razonable rentabilidad y el resto , sin importar el precio, va para el dueño del recurso que es el pueblo ecuatoriano. Por otro lado y gracias a un gran esfuerzo de eficiencia recaudatoria y lucha contra la evasión, se ha triplicado la recaudación de impuestos, y con ello, la presión fiscal, que mide la relación entre ingresos tributarios y PIB, ha pasado el 15.5% en el 2006 a 20.8% en el 2013. Esto se ha logrado incluso reduciendo o eliminando algunos impuestos, como el caso del impuesto sobre la renta de grandes corporaciones que bajo del 25 a 22%.

Todo esto nos ha permitido liberar recursos del servicio de la deuda y tener el mayor nivel de inversión pública de américa latina, un 15.7% del PIB para el año 2013, mientras que el saldo de la deuda publica frente al PIB fue de apenas el 24%.

La inversión pública ha generado grandes trasformaciones en vialidad, puertos, aeropuertos, telecomunicaciones, generación eléctrica, el sistema de justicia, seguridad ciudadana y en competitividad en general.

Es gracias a esa inversión que ecuador es el país que más asciende en el ranking de competitividad con 15 puestos de incremento entre 2012 y 2013 de acuerdo al foro Económico Mundial.

 DESARROLLO HUMANO – PAGO DE LA DEUDA SOCAL

Como les decía, la renegociación de la deuda externa, de los contratos petroleros y e incremento en recaudación de impuestos nos permitieron liberar muchos recursos para lograr la inversión política más alta de América Latina, pero también para atender una deuda fundamental: la deuda social. Mientras en el 2006 se destinaba 4.8% del PIB para el sector social, en el 2013 se destinó el 11.4%.

Tenemos logros sociales que nos llenan de orgullo, como el de ser el país de América Latina que mayor cantidad de pobres tiene en la universidad y está a la vanguardia a nivel regional y mundial en políticas de inclusión de personas con discapacidades, entre los cuales hemos logrado prácticamente el pleno empleo.

Por todo lo anterior, de ecuador al índice de desarrollo humano de las naciones unidas, ecuador ha pasado del grupo de desarrollo humano “medio”, el grupo de desarrollo “alto”.

La consecuencia lógica de estos logros es la estabilidad política del país como ustedes ven, en ecuador se ha consolidado enormemente la democracia formal, pero también la democracia real, aquella de acceso a derecho, igualdad de oportunidades, condiciones dignas de vida.

EDUCACIÓN

Les he dicho que el punto de partida del desarrollo es cambiar las relaciones de poder. Pero el problema del desarrollo es que exige muchas condiciones necesarias, pero ninguna es suficiente. Puede ser que el poder esté en manos de las grandes, que se logre obtener una distribución más equitativa de los recursos sociales, pero que solo haya miseria para distribuir. En consecuencia, el talento humano, la ciencia, tecnología e innovación, como generadores de capacidades y riqueza, son también fundamentales para el desarrollo.

Para nosotros, la educación como derecho y como generadora de talento humano, es lo más importante. En valores absolutos ahora se invierte 4.3 veces más en educación que antes de nuestro gobierno. Pero también en salud invertimos 4.5 veces más que en el 2006.

Hoy tenemos cerca 3 millones y medio de estudiantes en el sistema público, casi un millón más que en 2006. Esto se debe a las grandes inversiones públicas realizadas en la construcción y repotenciación de unidades educativas y especialmente a la eliminación de barreras de acceso a la educación, como la eliminación del cobro de matrículas en los establecimientos públicos, la entrega gratuita de uniformes a los estudiantes de establecimientos educativos rurales y urbanos marginales, y la provisión también gratuita de texto escolares a los alumnos de sistema público hasta el décimo año de educación básica. A para nosotros incluso la base de la democracia es una educación pública de excelente calidad, acceso masivo y absolutamente gratuito. Convertir a la educación en mercancía es un suicidio social anticipado.

En educación hemos cumplido, con dos o tres años de anticipación, algunas de las Metas del Milenio propuestas por Naciones Unidas para el año 2015, como es el caso de la matricula universal en educación básica.

Finalmente, estamos consolidando una cultura de calidad y excelencia donde las evaluaciones de institución, profesores y estudiantes son personalmente. Antes era impensable evaluar a los profesores, ahora, se evalúan decena de miles año por año sin ningún problema, hay una incorporación social de estos eventos.

Tenemos un convenio, único en el mundo, con la organización suiza “bachillerato internacional”, para que en 2017, quinientas instituciones educativas públicas sean certificadas y puedan otorgar títulos internaciones de bachillerato.

Todos sabemos que la clave de la calidad educativa son los maestros; por lo tanto, se han incrementado sustancialmente los salarios de los docentes y a través de la nueva universidad nacional de educación (UNAE), se busca elevar el nivel académico de maestras y maestros.

En Ecuador hemos adoptado una política nacional agresiva para promover la ciencia, tecnológica e innovación. Nuestras propuestas, para las elecciones de 2013 fueron en torno al cambio de matriz productiva, porque el país se encuentra en otra etapa, ahora el objetivo debe ser como aumentar esa necesidad de recursos para vivir mejor, y entendemos perfectamente que se necesita, ciencia, talento humano e innovación.

No estamos cayendo en la trampa de absolutismo tecnológico, en el cual toda la sociedad tiene que organizarse en función de las elecciones tecnológicas. Pero tampoco creemos en el infantilismo primitivas, según el cual la pre-modernidad es equivalente al Buen vivir, y que la miseria es parte del folklor: una familia indígena, que en el siglo XXI no tiene servicios básicos, acceso a la salud, a la educación, a caminos, a las comunicaciones no significa folklor, ¡eso es miseria e injusticia!, no podemos engañarnos en esas cosas.

Con la impresionante generación de conocimientos a nivel mundial, los países que no generamos conocimientos, seremos cada día más ignorantes en términos relativos y más dependientes de lo que producen otros. Por estos motivos, la educación superior ha sido uno de las preocupaciones centrales de nuestro gobierno, y a lo largo de estos 7 años aumentamos las asignaciones presupuestarias para Educación superior, del 1.1% al 2% del PIB, más del doble del promedio de américa latina—que es 0.8%–y superior al promedio de los países del OCDE, que es alrededor del 1.7%.

Estamos impulsando la educación técnica y tecnológica, y vamos a invertir más de 300 millones de dólares para fortalecer y construir docenas de institutos técnicos estratégicamente ubicados y articulados al sector productivo, lo que significa hasta un cambio cultural para posicional en la sociedad ecuatoriana lo conveniente de la educación técnica.

Tenemos además el proyecto “Prometeo”, un sistema de becas establecidas que permite el reclutamiento y la contratación de académicos internacionales de alto nivel, pagamos totalmente por el gobierno ecuatoriano, ya hemos traído cerca de 600 de estos “prometeos”.

Ecuador actualmente tiene más de 8.000 becarios alrededor del mundo, la mayoría de ellos matriculados en programas de maestría y doctorado en las mejores universidades del planeta. Esto representa la mayoría inversión con respecto al producto Interno Bruto—en becas en toda américa latina. En los últimos siete años, hemos otorgado más becas que las entregadas en toda la historia de ecuador antes de nuestros gobiernos. La mayoría de estos becarios se convertirán en profesores universitarios.

De acuerdo a la Comisión Económica para América Latina –CEPAL–, Ecuador se ha convertido en el país con el porcentaje de matrícula más alto para el quintil más pobre de su población, en comparación con los países de la región. Así se ha destruido la clásica disyuntiva entre equidad y calidad, que nos decía: o se elige democratizar el sistema, optando por el principio de equidad y que ingrese todo el mundo, o se busca el mérito y la excelencia académica, optando por el principio de la calidad y los pobres serán los más perjudicados por que tiene una peor preparación a nivel de colegio.

Esto lo hemos logrado por medio de la garantía constitucional de la gratuidad en la educación superior, por el amplio programa de ayuda financiera, y sobre todo por el nuevo sistema nacional de nivelación y administración para la educación superior.

Finalmente, hemos creado 4 nuevas universidades públicas de nivel mundial –cuatro verdaderos sueños— en áreas disciplinarias claves para el desarrollo del país. En ciencia duras, yachay, que significa “¡aprende”! –en imperativo—en kichwa, que no es solo una universidad de ciencia experimentales sino que es todo una ciudad, la primera ciudad tecnológica planificada en la historia del ecuador. Tenemos una universidad orientada al bio-conocimiento, Ikiam, que significa “naturaleza”, “selva” en lengua indígena shuar, ubicada en plena selva amazónica. Ya mencione la universidad nacional de la Educación y está también la Universidad de las Artes.

 CAMBIO CULTURAL

Otro factor fundamental para el desarrollo es el cambio cultural, entendiendo como cultura el conjunto de ideas, creencias, visiones y valores transmitidos socialmente. Es más fácil construir carreteras que cambiar estereotipos. Lo que es claro es que una de la innovación, de saber y “victimizaciones”, propende al desarrollo y a la misma generación de tecnología e innovación.

Sin embargo, no se trata solo de lo que podemos hacer dentro de nuestras sociedades, ese cambio en las relaciones de poder, fomentar talentos humanos, ciencia e innovación, etc. Ya muchos académicos al fin estas “descubriendo” que el desarrollo es un problema básicamente político. Un interesante análisis de las consecuencias del dominio de las elites y las instituciones que crean para su propio beneficio ha sido hecho por Daron acemoglu, profesor del MIT, y james Robinson, profesor de la universidad de Harvard, en su libro de éxito “¿Por qué fracasan los países”?, en el que con un acertado —aunque tardío—enfoque institucionalista y de economía política, demuestran que las instituciones, políticas y programas de un país depende de quién ostente el poder.

CAMBIO EN LAS RELACIONES DE PODER A NIVEL INTERNACIONAL

Además de las necesidades de cambios dentro de nuestras sociedades, en las relaciones de poder, de talentos humano, de cambio cultural, se requieren cambios en las relaciones de poder a nivel internacional, ya que existen sin lugares a dudas importantes restricciones externas, neodependentismo y neocolonialismo que impide o al menos retrasan el desarrollo.

Hoy imperan nuevas e injustas formas de división internacional del trabajo. Si antes los países sub desarrollados producíamos materias primas y los países hegemónicos bienes industriales de altos valores agregados, ahora los países desarrollados generan conocimientos que privatizan y nosotros bienes ambientales de libre acceso.

El conocimiento en general es un bien público, es decir, técnicamente hablamos, no hay capacidad de exclusión ni rivalidad en el consumo.

Privatizar un bien público a través de medidas institucionales como las patentes es perjudicial –socialmente hablando—- para la sociedad como un todo, porque si no hay rivalidad en el consumo, mientras aumenta el número de personas que disfrutan de este bien creado, mayor será el bienestar social.

Hay manera ms eficiente de incentivar la producción de conocimientos. Una alternativa es una mayor participación de la academia y del mismo sector público. Otra alternativa es que el estado compense la creación del conocimiento con fines de lucro, para ponerlo a disposición de toda la humanidad. El gran problema de todas estas alternativas es que tienden a socavar fundamentalismo ideológico.

Mientras que son principalmente los países ricos los que producen ciencia y tecnología, nuestros países –los países de la cuenta amazónica, los países que tiene grandes zonas de bosque primario, como la misma Guatemala y otros de Centroamérica–, también producen bienes públicos pero son bienes públicos ambientales; y en este caso, por el aire puro que genera la selva amazónica, pulmón del planeta sin el cual la vida humana sufriría un grave deterioro, los países de la cuenta amazónica no recibimos ninguna compensación, mientras que, a su vez los mayores contaminadores globales no pagan absolutamente nada por consumir nuestros vienes ambientales.

Y se cree algunas veces que la producción, la generación de bienes ambientales no tiene costo. La realidad es que esa generación puede ser muy costosa, no en cuento a costos directos, sino en lo que los economistas llamados—y este es el costo directo, relevante—el “costo de oportunidades”. Hoy muchos exigen –sin ninguna solvencia moral, dicho implica un costo inmenso por los ingresos no recibidos y por cada día que transcurre con un niño sin escuela, una comunidad sin agua potable, o gente muriendo por enfermedades perfectamente evitables.

Esta es una de las nuevas divisiones internacionales del trabajo, y también es un problema político, de relaciones de poder a nivel internacional.

Queridos amigos: invirtiendo en talento humano, ciencia, tecnología e impulsando la innovación superaremos de forma inteligente, humana soberana la economía extractiva. Debemos hacer uso del extractivismo para salir de él, para pasar de la economía de recursos finitos: aquella basada en el talento humano y el conocimiento, pero sin el absurdo de rechazar el aprovechamiento de nuestros recursos naturales y ser mendigos sentados en costales de oro, y sin someternos a esa injusta y nueva división internacional de trabajo que nos quieren imponer.

Somos perfectamente conscientes de nuestras limitaciones como un país pequeño, y que no podemos cambiar un injusto orden mundial –al menos solo como ecuador– , pero tampoco vamos a aceptar pasivamente el papel que se nos ha sido asignados en esta nueva división internacional del trabajo.

Ya debemos generar nuestros propios espacios de procedimientos de conflicto regional; por ello la CELAC – comunidad de estados latinoamericanos y del caribe– es una gran oportunidad y esperanza. El mundo del futuro será un mundo de bloques. La integración no es más un sueño de nuestros libertadores, sino una necesidad de supervivencia.

Por eso hemos impulsado con fuerza la integración regional. La creación de la CELAC, fue una iniciativa del ecuador en el grupo de rio, por la necesidad y urgencia histórica de que los problemas de América latina se resuelvan en américa latina.

Ecuador presidiera la CELAC el próximo año. Nuestra propuesta incluirá los siguientes ejes: la planificación de la integración; la nueva arquitectura financiera regional; la regulación al capital transnacional; y, de manera fundamental, la garantía de los derechos humanos en todo el continente.

DERECHOS HUMANOS

Y hablemos de derechos humanos. Ecuador es uno de los 7 países de los 34 del continente que ha suscrito absolutamente todos los instrumentos interamericanos de derechos humanos. Como en cualquier verdadero estado de derecho, se persiguen delitos, no personas. Pero, precisamente por que ya todos somos iguales ante la ley, enfrentamos el ataque de los poderes facticos que siempre estuvimos por encima de ella. Cuando estos grupos proclamen que su libertad de expresión está siendo negada, es porque buscan impunidad para que sus medios de comunicación sigan manipulando la verdad. Cuando hablan de dictaduras y autoritarismo, es porque ya no pueden someter a nuestros gobiernos a sus caprichos e intereses.

Pero lamentablemente, históricas instancias de derechos humanos también se han convertido en instrumento políticos de persecución de gobiernos progresistas y restricciones externas para nuestro desarrollo.

La comisión interamericana de derechos humanos cuenta con ocho relatorías, pero a diferencia de las otras siete, la relatoría para la libertad de expresión es la única que tiene informe y financiamiento propio, financiamiento básicamente de los estados unidos y de la unión europea. ¿Este financiamiento propio e informe independiente suponen la supremacía del derecho a la libertad expresión sobre otros derechos como, digamos, el de las personas con discapacidades, que también tiene una relatoría? de ninguna manera, no se engañen. Sencillamente muestra la supremacía del capital detrás de las empresas a dedicadas a la comunicación.

Cabría preguntarse si una sociedad puede llamarse verdaderamente libre cuando el derecho a la información y la propia comunicación social están en manos de negocios privados con fines de lucro.

Y aunque este en un problema planetario, en Latinoamérica –dado los monopolios de medios, su propiedad familiar, sus serias deficiencias éticas y profesionales, su descaro involucramiento en políticas—el problema es mucho más serio.

Han tenido la habilidad de identificar sus negocios de dicados a la comunicación con libertad de expresión y nos quieren convencer que si criticamos a estos negocios estamos en contra de la libertad de expresión. Esto es tan absurdo como decir que si criticamos al presidente estamos en contra de la democracia.

Frecuentemente los negocios de la comunicación se definen como el “cuarto poder”, pero si se suponen que nosotros que nuestros sistemas republicanos son sistemas de equilibrio de poderes, pesos y contrapesos, ¿cuál es el contrapoder de ese cuarto poder, uno de los más grandes del mundo?

De la generación de la opinión pública, pasaron a imponernos el estado de opinión. Esto no fortalece la democracia ni el estado de derecho: atenta contra ellos, por ejemplo, cuando la defensa o acusaciones se hacen en los titulares y no en los tribunales, cuando no importa lo que se haya propuesto en la compaña electoral y lo que el pueblo, el mandante en toda democracia, haya ordenado en las urnas. Lo importante es lo que aprueben o desaprueban en sus titulares los medios de comunicación.

Como cambiar esta situación debe ser uno de los grandes debates planetarios. Sin duda una buena prensa es vital para la democracia, pero es seguro que una mala prensa es letal para esa misma democracia.

Otro caso de neocolonialismo es ese atentado a la soberanía de nuestros estados, que construyen los tratados de protección recíproca de inversiones, donde el capital tiene más derecho que los seres humanos, y cualquier transnacional puede llevar a un país soberano a un arbitraje, sin siquiera tener que agotar todas las instancias jurídicas internas, de hecho sin acudir a ninguna.

Una de nuestras principales propuestas en UNASAUR –unión de naciones suramericanas—es la creación del centro de arbitraje de Sudamérica. Todos estamos de acuerdo con la seguridad jurídica para las inversiones, en lo que no estamos de acuerdo es que el capital tenga más derecho que los seres humanos y que nuestros estados estén subordinados a los intereses del gran capital –algunas veces en forma descarada—rompiendo cualquier lógica precio jurídico, etcétera.

Separados, serán las transnacionales las que nos impongan las condiciones; unidos, seremos nosotros los que impondremos las condiciones al capital internacional.

En el siglo XXL el gran desafío de la humanidad es una lucha política que empieza por liberar a las grandes mayorías del dominio de las elites, por lograr la supremacía de los seres humanos sobre el capital, de las sociedades sobre el mercado y de nuestras naciones sobre los intereses de países hegemónicos y del capital transnacional.

La nueva arquitectura financiera regional es nuestra opción para resolver una de las grandes paradojas de los países del sur: mientras tenemos depositados más de 760 mil millones de dólares de nuestros recursos en el primer mundo; y por otro lado, seguimos dependiendo de préstamos externos y de inversiones extranjeras. Esto no solo significa transferencia de liquidez sino que es transferencia neta de riqueza hacia los países más desarrollados. Debemos aprender a aprovechar nuestros ahorro destinarlo a la inversión en nuestra misma región: para eso necesitaríamos del banco del sur. En vez de mandar se dinero fuera, tenerlo en la región, acumulado y uniendo reservas plata quedara en nuestro continente para desarrollo de nuestros pueblos.

Además, la nueva arquitectura financiera significa tener mecanismo de intercambios compensando para minimizar el uso de monedas extra regionales y –¿Por qué no? –, en el mediano plazo contemplar tener una moneda regional. Lo claro es el absurdo de comerciar en una moneda extra regional, aumenta nuestra vulnerabilidad y transfiere riqueza al emisor de dicha moneda, lo que se llama el “impuesto por señoreaje”.

Queridas amigas, amigos: creo en el talento humano, con el cual se hace florecer los desiertos, y sin el cual se desertifica hasta el jardín más florido, como frecuentemente ha ocurrido en nuestra américa. La educación es un derecho, pero también el mejor medio para alcanzar el Buen vivir. Creo firmemente en poder transformador de la ciencia y la tecnología. Es más, en este poder, deposito gran parte de mi esperanza en el futuro del planeta, en la sostenibilidad de nuestro modo d vida, en la posibilidad de alcanzar en buen vivir para toda la humanidad.

Considero que los sistemas políticos, económicos y sociales que prevalecerán en el futuro, serán aquellos que permiten el mayor avance científico y tecnológico, pero también –y eso es muy importante—su mejor aplicación para el bien común.

Ecuador ha decidido fundamentar su desarrollo en la única fuente inagotable de riqueza: la mente humana, la innovación, para alcanzar un desarrollo sostenible, pero también soberano.

Creo en la libertad individual, pero libertad sin justicia es lo más parecido a la esclavitud. Y esa justicia no se logra con una supuesta mano invisible que, como dice Joseph Stiglitz premio nobel de economía, por invisible nadie la ha visto. Por el contrario, la justicia se lograra con manos bastante visible: la sociedad tomando conscientemente sus decisiones, es decir, por medio de procesos políticos.

Creo que uno de los grandes errores de la izquierda tradicional fue negar los mercados. Los mercados son una realidad económica. Pero una cosa es tener sociedades con mercado, y otra es tener sociedades de mercado, donde vidas, personas y la propia sociedad son una mercadería más. El mercado es un gran siervo, pero es un pésimo amo.

Considerando que la mejor forma de liberarnos del imperio del capital es la integración para alcanzar desde cosas, tan sencillas, como salarios mínimos regionales que impidan la absurdo competencia entre nuestros países en favor del capital transnacional, hasta cosas tan importantes e históricas como incidir –como bloque—en el cambio del injusto e inmoral orden mundial.

Ahora nos atrevemos de nuevo pensar, a generar nuestra propia agenda académica, a tener de nuevo un propio pensamiento Latinoamérica.

Muchísimas gracias Guatemala, muchísimas gracias Latinoamérica.

 

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