Los datos como herramienta política y ciudadana

Por Lizy Paola Pérez Rosario

Tiempo de lectura 5 minutos

Los datos que se convierten de manera efectiva en información son valiosos para el quehacer político diario. Día a día recibimos una gran cantidad de información, en internet hay cientos de páginas en las que podemos consultar un tema de interés y muchísimas formas en las que podemos acceder al conocimiento, como los libros y los medios de comunicación, ¿cómo podemos utilizar de manera eficaz esos datos? 

En un mundo en constante cambio en el que la tecnología tiene un papel importante, es importante replantear las formas de hacer activismo y aprovechar la información a nuestra disposición para tener incidencia con el objetivo de generar cambios. Para conocer algo es importante recolectar datos para poder entender que está pasando; para hacer política y para ejercer una ciudadanía activa esa información es fundamental. La captura de los datos del medio externo e interno y su estructuración para la correspondiente transformación en información, es convertida en conocimiento al ser asimilada por las personas y tiene como fin servir como referencia para tomar decisiones más consientes e informadas. Los datos son un recurso muy valioso en la actualidad, aunque los datos por sí solos no son útiles si no se analizan de manera adecuada. Por eso es importante hacer referencia al concepto de información, corresponde distinguir entre datos, información y conocimiento: sólo la conversión de datos en información y de estos en conocimiento es capaz de generar los fundamentos técnicos y políticos para elegir cursos de acción. (Oszlak, 2013). 

¿Por qué es importante para el quehacer político?

Poseer (y retener, negar o distorsionar) información equivale a disponer de un inapreciable recurso de poder. En la conceptualización de los recursos de poder para la ciencia política uno de los recursos es la información, es decir, el conocimiento experto o la disponibilidad de datos no conocidos por otros, que ofrece una capacidad diferencial a quien la posee para decidir o actuar.  (Oszlak, 2013)

Los datos convertidos en información son una herramienta valiosísima porque contar con ellos representar tener poder, como dice el dicho: “el conocimiento es poder” y sí lo es, pero si no se utiliza de manera adecuada o se acompañan de acciones, el conocimiento por si mismo se vuelve obsoleto. Entonces, ¿cómo podemos potencializar los datos y convertirlos en información valiosa?

  • Datos como evidencia y recurso para el activismo político 

Los datos también son importantes porque sirven para respaldar afirmaciones que, si no son muy bien sustentadas, resultaran siendo falacias. Por ejemplo, un jefe edil puede postear en un tweet que desde el inicio de su gestión la tasa de homicidios ha disminuido, sin embargo, al revisar los datos publicados por las entidades correspondientes se puede notar que la afirmación que él hace no es correcta. En este caso los datos son una evidencia tangible para probar que algo es cierto o no. Como ciudadanos podemos cumplir la misión de estar atentos a verificar si los datos que me mencionan son ciertos o cuestionarlos si es necesario. Es este sentido, los datos se convierten en una herramienta para el activismo político y con el creciente uso de redes sociales se ha dado paso una nueva dinámica para hacer activismo. 

Las redes sociales pueden activar nuevas dinámicas de formación de la agenda pública. La principal es el establecimiento inverso de la agenda mediado por Internet. Esta teoría plantea que los ciudadanos pueden hacer circular noticias y contenidos a través de las redes sociales de forma abierta y accesible. (Sung-Tae & Young-Hwan, 2007)

La web 2.0 ofrece a los ciudadanos, y, con ellos, a los activistas políticos, la opción de desplegar un papel mucho más activo y dinámico en el terreno político. La tecnología digital hace posible que los activistas produzcan y difundan sus propios contenidos y se conviertan en actores comunicativos con un amplio margen de autonomía. (Cammaerts, 2012)

Como ciudadanos podemos estar atentos a verificar que información es cierto y no, pero también tenemos la oportunidad de cuestionar y alzar la voz ante lo que no está bien. 

Datos como recurso para la fiscalización ciudadana

Parte de la labor de ciudadana es la fiscalización, y una forma hacerlo es monitoreando los datos de gobierno para fiscalizar sus acciones y prevenir que los funcionarios realicen acciones fraudulentas o se aprovechen de los recursos públicos. Por eso la importancia de los datos abiertos para que los ciudadanos podamos conocer lo que está pasando en las instituciones públicas y como se están ejecutando los recursos. 

En la Carta Internacional de Datos Abiertos, se definen los datos abiertos (open data) como son aquellos que se encuentran disponibles en cualquier formato para ser utilizados por la ciudadanía, ya sea participar, innovar o mejorar la eficiencia y la eficacia gubernamental. 

En un gobierno abierto los datos deben estar fácilmente accesibles. Ello, lógicamente, promueve la innovación abierta dado que brinda insumos a los particulares para que, a partir de dichos datos, generen conocimiento nuevo. (Sung-Tae & Young-Hwan, 2007)

La vinculación de los datos abiertos gubernamentales en la gestión pública ofrece oportunidades para mejorar los servicios, reducir costos, mejorar la transparencia y especialmente la rendición de cuentas al otorgarle al ciudadano no solo la posibilidad de verificar, fiscalizar y monitorear la información pública, sino formarse opiniones respecto a un tema, lo que puede potencialmente promover la innovación y una mayor participación. (Gil-García & Quintanilla, 2016)

Sin embargo, aún no todas las instituciones del Estado cumplen con los requisitos de hacer los datos públicos para que la población pueda acceder a ello, por lo que parte de la labor es promover un gobierno abierto y que sea una realidad en nuestro país, y que se puedan promover la participación ciudadana y crear espacios participativos para mejorar la gestión pública. 

Datos para una implementación exitosa

En el caso de la implementación de proyectos sociales, al igual que en la implementación de un nuevo producto en el caso de las empresas, es necesario hacer un análisis previo a la ejecución, algo similar a un estudio de mercado. Es primordial conocer a quienes se quiere llegar, cuáles son sus necesidades primordiales, que podemos aportar, que se quiere lograr al final del proyecto, en fin, es importante realizarse las preguntas correspondientes antes de iniciar para tener claro el objetivo del proyecto, y por supuesto, analizar la situación. En este sentido los datos que se puedan recolectar son de gran utilidad para crear un proyecto que responda a las necesidades y a los objetivos que se necesitan, y su ejecución realmente produzca un cambio positivo en la comunidad o lugar donde se va a implementar. Los mismo pasa en la implementación de una política pública. Lo que es cierto, es que las políticas públicas deben tener un origen cohonestado con la realidad del espacio. Las cifras, datos, lineamientos y orientaciones fundamentan la implementación, en razón del papel que cumplen dichos elementos para dar paso a los normales ajustes o revisiones que requieren. (Gutiérrez, Restrepo, & Zapata, 2017) En síntesis, el objetivo del uso de datos es facilitar la toma de decisiones y hacer que las decisiones que se tomen sean las más acertadas en sintonía con el entorno y la realidad. Un plan bien ejecutado traerá consigo grandes cambios.  

En conclusión, los datos solo son valiosos cuando analizan y se convierten en información útil que puede ayudar a potencializar las decisiones y acciones que realizamos. No desaprovechemos los medios que tenemos a nuestra disposición para hacer de los datos nuestros aliados. 

Referencias

Cammaerts, B. (2012). Protest logics and the meditation opportunity structure. European Jounal of Communication, 27(2), 117-134.

Gil-García, J., & Quintanilla, G. (2016). Gobierno abierto y datos vinculados: conceptos, experiencias y lecciones con base en el caso mexicano. Revista del Clad. Reforma y Democracia, 69-102.

Gutiérrez, J. A., Restrepo, R., & Zapata, J. S. (2017). Formulación, implementación y evaluación de políticas públicas desde los enfoques, fines y funciones del Estado. Revista CES Derecho, 333-351. doi:http://dx.doi.org/10.21615/

Oszlak, O. (2013). Gobierno abierto: hacia un nuevo paradigma de gestión pública. Red de Gobierno Electrónico de América Latina y el Caribe.Sung-Tae, K., & Young-Hwan, L. (2007). New functions of internet mediated agenda-setting: Agenda-rippling and reversed agenda setting. Korean Journalism Reviem, 1(2), 3-29.

Share This
A %d blogueros les gusta esto: