La seguridad alimentaria también es una agenda de las juventudes

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enero 22, 2026
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Entrevista a Angie Villatoro Canales, participante del Tercer Encuentro Centroamericano de Líderes Emergentes – ECLE- y representante del apítulo Honduras de Foro Mundial de la Alimentación


La participación de juventudes centroamericanas en los grandes debates globales sobre desarrollo sostenible comienza a consolidarse más allá del discurso. En 2025, desde Roma, Angie Villatoro Canales representó a Honduras en el Foro Mundial de la Alimentación, un espacio que reúne a gobiernos, organismos internacionales, academia y sociedad civil para discutir el futuro de los sistemas agroalimentarios. Su presencia marcó un paso importante para la incidencia juvenil hondureña en una agenda global clave para la región.

Diálogo de alto nivel durante una de las sesiones del World Food Forum, realizado en la sede de la Food and Agriculture Organization of the United Nations (FAO), donde se abordaron los desafíos globales de la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.

—¿Qué significó para ti representar a Honduras en el Foro Mundial de la Alimentación en Roma?


Fue una experiencia profundamente significativa. Representar a Honduras en un espacio global implicó una gran responsabilidad, no solo a nivel personal, sino colectiva. Sentí que llevaba conmigo la voz de muchas juventudes hondureñas que trabajan por transformar realidades locales en contextos marcados por la inseguridad alimentaria y la desigualdad.

—¿Cuáles fueron los principales aprendizajes que te dejó esta primera participación?


Uno de los aprendizajes más importantes fue comprender la necesidad de conectar las agendas globales con las realidades territoriales. Los debates internacionales son fundamentales, pero solo tienen sentido cuando logran traducirse en acciones concretas para las comunidades. También fue muy valioso el intercambio con juventudes de otras regiones del mundo, porque permitió reconocer que muchos de los desafíos que enfrentamos son compartidos.

—Desde tu perspectiva, ¿qué retos enfrenta Honduras en materia de seguridad alimentaria?


Honduras enfrenta retos estructurales que van desde la pobreza y la desigualdad hasta los impactos del cambio climático. La seguridad alimentaria debe abordarse de forma integral, considerando producción, acceso, nutrición y sostenibilidad ambiental. No se trata únicamente de producir más alimentos, sino de garantizar sistemas agroalimentarios resilientes y justos.

—¿Qué papel pueden jugar las juventudes hondureñas en esta agenda?


Un papel clave. Las juventudes tenemos formación técnica, capacidad de innovación y una visión más abierta al trabajo colaborativo. Podemos aportar desde la investigación, la tecnología, el emprendimiento social y la formulación de políticas públicas. Para ello es fundamental que se nos reconozca como actores y no solo como beneficiarios.

—Tu participación se da también en el marco del ECLE y del Capítulo Honduras del Foro Mundial de la Alimentación. ¿Cómo se articulan estos espacios?


El ECLE ha sido una plataforma fundamental para la formación y articulación regional de liderazgos juveniles. Desde ahí se impulsó la creación de los Capítulos Nacionales del Foro Mundial de la Alimentación, incluido el de Honduras. Esta articulación permite llegar a espacios globales con una visión regional clara y con procesos ya consolidados a nivel nacional.

Participantes de distintas regiones del mundo reunidos en el World Food Forum, reflejando la diversidad, el intercambio intercultural y el liderazgo juvenil en la construcción de sistemas agroalimentarios sostenibles.

—¿Qué te dejó el diálogo con juventudes de otras regiones del mundo?


La certeza de que la cooperación entre juventudes es clave. Compartimos desafíos similares, pero también soluciones innovadoras. El diálogo con jóvenes de África, Asia y América Latina abrió oportunidades para pensar proyectos conjuntos y aprender de experiencias que pueden adaptarse a nuestros contextos.

—¿Cómo visualizas el futuro del Capítulo Honduras?


Lo visualizo como un espacio sólido, con capacidad de incidencia nacional y articulación multisectorial. Queremos fortalecer una agenda de formación, investigación y acción liderada por juventudes, que involucre a universidades, instituciones públicas y organizaciones sociales. La meta es que el Capítulo sea un referente en temas de sistemas agroalimentarios sostenibles en el país.

—Finalmente, ¿qué mensaje te gustaría enviar a otras juventudes hondureñas?


Que participen, que se formen y que no subestimen su capacidad de incidencia. Honduras necesita juventudes activas, críticas y comprometidas. Somos parte de la conversación global y también parte de la solución.

La participación de Angie Villatoro Canales en el Foro Mundial de la Alimentación confirma que las juventudes hondureñas comienzan a ocupar un lugar activo en escenarios donde se definen las grandes decisiones sobre desarrollo, sostenibilidad y seguridad alimentaria. Su experiencia en Roma no solo amplía el horizonte del Capítulo Honduras, sino que refuerza una idea clave para la región: los desafíos estructurales requieren nuevas voces, nuevas miradas y liderazgos jóvenes capaces de articular lo local con lo global. En un contexto marcado por la desigualdad y la crisis climática, la presencia juvenil deja de ser simbólica para convertirse en una condición necesaria del futuro.

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