2014 FlaviaenAsunción

15 06 17

Mi reciente cercanía a la realidad guatemalteca, gracias a las invitaciones y al esfuerzo de la Fundación Esquipulas por profundizar la democracia, me obliga a pensar por qué este es uno de los pocos países de la región que no ha hecho nada (o casi nada) para eliminar la desigualdad entre hombres y mujeres en el acceso a la representación política.

A pesar de que la mayoría de la población es femenina, las mujeres guatemaltecas se encuentran injustamente subrepresentadas. De este modo, el 53 % de la población solo tiene el 14 % de la representación legislativa, nunca ha habido una presidenta mujer, solo hay dos ministras en el gabinete nacional y la cantidad de alcaldesas es mínima.

Share This
A %d blogueros les gusta esto: