
Santa Cruz del Quiché, 25 de abril de 2026. Autoridades académicas, representantes de organismos internacionales, liderazgos sociales, estudiantes y egresados participaron este viernes en el Campus César Augusto Jerez García, S.J. de la Universidad Rafael Landívar en Quiché en un encuentro conmemorativo por los 40 años del inicio de la vida democrática contemporánea y los 30 años de la firma de los Acuerdos de Paz en Guatemala, en una jornada orientada al análisis de los avances, tensiones y desafíos del sistema democrático en el país.
La actividad fue promovida por la Fundación Esquipulas para la Paz, Democracia, Desarrollo e Integración, en coordinación con la Universidad Rafael Landívar (URL) y con la participación del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA), en un espacio de diálogo universitario y ciudadano que buscó reflexionar, desde una perspectiva histórica, jurídica y social, sobre el estado actual de la democracia guatemalteca y su proyección hacia el proceso electoral de 2027.
El encuentro se enmarca en dos hitos que definieron la historia reciente del país: la promulgación de la Constitución de 1985, que marcó el inicio de la vida democrática tras décadas de gobiernos militares, y la firma de los Acuerdos de Paz en 1996, que puso fin a más de tres décadas de conflicto armado interno. Ambos procesos, como se destacó durante la jornada, estuvieron profundamente influenciados por los Acuerdos de Esquipulas I y II, que sentaron bases para la pacificación regional, el fortalecimiento institucional y la integración centroamericana.
A cuatro décadas del retorno a la democracia y tres décadas después de la firma de la paz, el balance expuesto durante el evento evidenció avances en pluralismo político, participación social y reconocimiento de derechos, pero también desafíos persistentes como la debilidad institucional, la desigualdad, la exclusión social, las tensiones constitucionales y la creciente desconfianza ciudadana hacia las instituciones públicas, así como dificultades en el cumplimiento integral de los compromisos asumidos en los Acuerdos de Paz.

La jornada inició con las palabras de Feliciana Ixcol Roquel, directora del Campus Regional de la Universidad Rafael Landívar en Quiché, quien subrayó el papel de la academia como un espacio para el pensamiento crítico y la construcción de ciudadanía, especialmente en territorios históricamente marcados por la exclusión.
Posteriormente intervino Víctor Valdivieso, representante del UNFPA en Guatemala, quien incorporó una perspectiva internacional al análisis, vinculando la discusión democrática con temas de juventudes, población y desarrollo, y resaltando la importancia de fortalecer la participación como base para sistemas democráticos más sostenibles.
La intervención principal estuvo a cargo de Olinda Salguero, presidenta de la Fundación Esquipulas y vicepresidenta de la Misión Presidencial Latinoamericana y del Caribe, quien planteó que la democracia guatemalteca debe evaluarse no solo desde su origen, sino desde su capacidad de responder a las demandas actuales y proyectarse hacia el futuro, vinculando el proceso nacional con los acuerdos regionales que permitieron abrir rutas hacia la paz y la institucionalidad.
El conversatorio coloca a las juventudes y a las mujeres en el centro del debate democrático

El momento central del encuentro fue el conversatorio sobre participación ciudadana de juventudes y mujeres en los procesos democráticos, sostenibilidad democrática y proceso electoral 2027, en el que participaron Verónica Yacabalquiej, representante del capítulo nacional del Foro Mundial de la Alimentación; Eddy Simaj, coordinador de comunicación de la Fundación Esquipulas; y Leticia Torres, delegada departamental del Consejo Nacional de la Juventud (CONJUVE), bajo la moderación de Nora Flores Sartoressi, en representación de la Universidad Rafael Landívar.
La estructura del diálogo permitió organizar la discusión en tres niveles: la experiencia de participación, las condiciones actuales del sistema democrático y las proyecciones hacia el futuro.

En la primera parte, centrada en las trayectorias de participación, se evidenció que el acceso de juventudes y mujeres a los espacios democráticos continúa condicionado por barreras estructurales, particularmente en contextos indígenas y rurales, donde la participación no siempre se traduce en incidencia real en la toma de decisiones.
En la segunda parte, el análisis se trasladó al presente, abordando las condiciones que permiten o limitan que la participación ciudadana sea escuchada. La discusión evidenció la brecha entre la existencia de mecanismos formales de participación y su efectividad, así como la necesidad de fortalecer la formación ciudadana, el acceso a información y la organización social como elementos clave para una democracia activa.
En la tercera parte, orientada al futuro, el diálogo se centró en el proceso electoral de 2027 y en la Política Nacional de Juventud 2025, planteando la necesidad de garantizar que la participación juvenil y de las mujeres tenga impacto en la toma de decisiones públicas, más allá de su reconocimiento formal.
La inauguración de la muestra conmemorativa sobre los 40 años de democracia

Tras el conversatorio, la jornada concluyó con la inauguración de una exposición conmemorativa, mediante un acto de corte de cinta por parte de las autoridades participantes. La muestra fue concebida como un espacio de reflexión sobre los 40 años de la democracia en Guatemala y su impacto en la vida de la población, conectando los avances históricos con los desafíos actuales.
La realización del evento en Quiché añade una dimensión relevante al análisis. Se trata de un territorio profundamente marcado por el conflicto armado interno y por procesos históricos de exclusión, lo que convierte la discusión sobre democracia y paz en un ejercicio directamente vinculado con la experiencia de las comunidades.
La articulación entre la Fundación Esquipulas como promotora, la Universidad Rafael Landívar (URL) como anfitriona y el UNFPA como actor internacional refleja un enfoque que reconoce la complejidad del momento democrático, donde la discusión ha dejado de ser exclusivamente política para incorporar dimensiones sociales, generacionales y territoriales.
La conmemoración permitió situar el debate en el presente del sistema democrático guatemalteco, evidenciando que su sostenibilidad dependerá de la capacidad de fortalecer la institucionalidad, recuperar la confianza ciudadana y garantizar que la participación de juventudes y mujeres se traduzca en decisiones concretas.
En Quiché, la conmemoración no se limitó a recordar el pasado. Se centró en los retos que definirán el funcionamiento de la democracia en los próximos años.
