Instrucción, Valor, Amor y Entrega, eso eres Mamá

Luis Velásquez

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Mayo es considerado en Guatemala y varios paí­ses como el mes de la madre. Rosas, chocolates, globos, regalos, serenatas, reuniones, abrazos y muchas muestras de amor y cariño se suman a la celebración dedicada al ser más excepcional del mundo. Esta tradición es casi un ritual en los paí­ses latinoamericanos, su objetivo es exaltar a la maternidad como fundamento de la familia y la sociedad.

En mi níñez, tuve la oportunidad de festejar la bendición de contar con mi mamá, abuela y tí­as, en la escuela nos inculcaban el valor y respeto que la Madre merece, Siempre preparábamos eventos para agasajarlas en su día. Aprendí a interpretar en marimba la melodí­a guatemalteca ¡Un Vals para mi Madre!, lo más valioso era su presencia. 

Existen dos tipos de madre, las madres biológicas: quienes han tenido el privilegio de dar a luz a uno o más hijos y las madres del corazón: quienes han decidido brindar amor incondicional y adoptar como suyos, a niños que por distintas circunstancias han quedado en la orfandad. Todas ellas, con su esfuerzo contribuyen a formar sociedades más sólidas con valores y paí­ses desarrollados. 

Las mujeres poseen el diseño perfecto que les permite dar vida, amor incondicional, seguridad, valor y confianza a sus hijos, a la vez que los instruyen y los aconsejan para formarlos como hombres y mujeres de bien. Son las madres las que más influyen en la definición de la personalidad de los niños, su presencia es fundamental para su desarrollo emocional y fí­sico.  

Nuestras sociedades urgen del despertar de mujeres, que con valor defiendan a sus familias y generaciones, en un mundo en el que dí­a a dí­a las tendencias sociales van en detrimento de la vida, la familia y la sociedad. Es necesario que más mujeres asuman en su esencia el reto de ser madres responsables para reencauzar el curso de nuestros paí­ses. La educación formal debe estar comprometida con asumir el reto de educar mujeres integras, con valores y profesionales correctas. Es muy importante seguir fomentando: Niña Educada, Madre del Desarrollo.

Mi mamá, Aurora, me enseñó el valor del trabajo, la honradez, la recompensa del esfuerzo, el emprendimiento, la importancia de la familia y el amor por Guatemala. Hoy continúo celebrando su vida, ya que, a pesar de su partida el año pasado, estoy seguro que se encuentra presente como una huella indeleble en mi corazón y en mi mente. Abraham Lincoln decí­a: “Todo lo que soy y espero ser, se lo debo a la angelical solicitud de mí­ madre.

Valoro el papel de mi abuela materna Delfina, al igual que mis tí­as, quienes con su ejemplo contribuyeron siempre a inculcarnos principios y valores para ser personas de bien a la sociedad. Además, me siento agradecido por mi esposa Jackie, que ha sido una madre ejemplar al contribuir en la educación de nuestros hijos y ahora en una responsabilidad compartida para con nuestros nietos. Me siento orgulloso, al ver la dedicación y esfuerzo de nuestra hija Jackie y de nuestra nuera Mani por su desempeño en su papel de madres.

Heinrich Neuman escribió “….Si acaso sigues por la senda aquella que va segura a tu feliz destino, herencia santa de la madre es ella, tu madre sola te enseñó el camino…”. Reconociendo el papel fundamental de las Mujeres y de la Madre en la sociedad, les exhorto a seguir con paso firme construyendo los cimientos de sus Familias y de nuestra Guatemala.  Feliz dí­a de la Madre.

Luis A. Velásquez Q.

Comprometido con el Desarrollo

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